Redes sociales, Celular, Internet, Movil

Vivimos en un mundo donde abunda mucha información pero donde -cada día – carecemos más de la capacidad entender con muy poca comprensión. Un proceso sumamente peligroso.

Leyendo el artículo «Mucha información, poca comprensión: un nuevo tipo de analfabetismo» de Leda Muñoz para «El Financierocr.com«, pude encontrar palabras para algo que vengo pensando y sintiendo hace ya un largo tiempo: las personas nos estamos volviendo cada día menos inteligentes. Al menos de manera práctica.

Y no se trata de una cuestión genética, de una cuestión de méritos, sino del propio sistema en que estamos insertos y la manera en que nos informamos.

Muñoz pone de relieve que «la forma en que navegamos por las redes fomenta un pensamiento superficial». Es decir, al leer por encima, solo buscando lo que nos atañe, nos interesa, dejamos de lado procesos más complejos que es lo que verdaderamente nos hace humanos.

Mucha información, poca comprensión.

«Paradójicamente, los medios digitales, fuentes vastas de información, no nos están ayudando a conocer más o mejor» .

(Leda Muñoz – Mucha información, poca comprensión: un nuevo tipo de analfabetismo – 2021)

El escritor estadounidense Nicholas Carr es considerado «uno de los autores más críticos sobre el efecto de Internet en nuestra mente».

Según resalta Carr en una entrevista para el diario español El País, cuando nos conectamos “intercambiamos profundidad por amplitud, contemplación por estimulación”. De esta manera, afirma que creamos «desbalances y sesgos en la información que procesamos, con repercusiones individuales y colectivas importantes«.

En otras palabras, lo que Carr resalta es que Internet se ha vuelto una herramienta de pura estimulación donde conocer en profundidad ya no tiene importancia.

“Google socava nuestra capacidad de pensar de manera profunda”. El divulgador tecnológico critica la evolución que han tenido las redes sociales y sostiene que las nuevas tecnologías contribuyen a una mayor banalidad de los razonamientos»

(Nicholas Carr – “Google socava nuestra capacidad de pensar de manera profunda” – 2019)

En palabras de Leda Muñoz,

«Las redes sociales responden a un diseño industrial de manejo de la información, que privilegia la cantidad y la velocidad de “transmisión” de esta, por sobre la calidad, diseño que se alinea a los principios de eficiencia del cerebro (…) La evidencia es abundante: la forma en que navegamos por las redes fomenta un pensamiento superficial, y no promueve el pensamiento conceptual. Paradójicamente, los medios digitales, fuentes vastas de información, no nos están ayudando a conocer más o mejor».

(LEDA MUÑOZ – MUCHA INFORMACIÓN, POCA COMPRENSIÓN: UN NUEVO TIPO DE ANALFABETISMO – 2021)

La cantidad de información que circula en las redes sociales junto con «una mezcla de pereza personal y manipulación empresarial; se han convertido en el espacio para el debate público de todos los temas, sustanciales o banales».

El problemas consiste en la forma en que se debate esa realidad y -sobretodo- quiénes y cómo realizan esos debates. Pareciera que ya no es importante el término histórico filosófico de «verdad» en sí; sino más bien de una respuesta emocional que busca saciar el alterego desde la banalidad del «yo tengo razón».

¿Alguien se siente satisfecho, intelectual o socialmente, cuando las usa? No lo creo. La mayoría de gente siente ansiedad y vacío. Es importante recordar que las redes sociales, como Facebook y Twitter, se diseñaron para conversaciones informales, como charlas amistosas, ligar o intercambiar rápidamente mensajes. Nada que ver ni con la seriedad ni con conversaciones sutiles. Y, sin embargo, gracias a una combinación de pereza personal y manipulación empresarial, las hemos llegado a utilizar cada vez más para hablar en público y el debate político.

(NICHOLAS CARR – “GOOGLE SOCAVA NUESTRA CAPACIDAD DE PENSAR DE MANERA PROFUNDA” – 2019)

Es más que claro que este tipo de espacios serán aprovechados por quienes los comprendan y quienes tengan los recursos para poder manipular lo que la gente piensa y como interactúa entre sí. Es más, los juicios de Lóndres lo evidencia de manera práctica.

«Políticos, agencias publicitarias (incluyendo las redes), y cualquier grupo interesado en promover su agenda particular, aprovechan este diseño para exaltar “la emoción sobre la razón y el pensamiento grupal por encima del crítico” (de nuevo Carr). Así, las redes actualmente son un fecundo (y barato) medio de propaganda y desinformación»

(LEDA MUÑOZ – MUCHA INFORMACIÓN, POCA COMPRENSIÓN: UN NUEVO TIPO DE ANALFABETISMO – 2021)

Para ir finalizando es importante comprender que no es posible volver atrás con respecto al mundo en que vivimos, sin embargo, si es posible hacernos conscientes de lo que sucede. Comprender es darnos cuenta que si continúanos por este sendero de conocimiento, la ignorancia será la moneda corriente con la que educaremos a las futuras generaciones. Porque el conocimiento nunca es cantidad, siempre es calidad.

Las tecnologías no tienen vuelta atrás en la sociedad, y sin duda han demostrado su enorme potencial, pero es fundamental entender a qué nos enfrentamos, para orientar el uso adecuado de estas poderosas herramientas. La gente más joven es especialmente vulnerable pues aún no ha terminado de desarrollar su pensamiento crítico y las herramientas de la lógica para discernir. Incluso la población adulta debe ser guiada hacia un uso de las tecnologías que estimule la construcción de conocimiento y disminuya el riesgo de manipulación.

(LEDA MUÑOZ – MUCHA INFORMACIÓN, POCA COMPRENSIÓN: UN NUEVO TIPO DE ANALFABETISMO – 2021)

Fuentes: El Financiero / El País

  • Leda Muñoz es catedrática de la Universidad de Costa Rica y cuenta con más de 35 publicaciones científicas y académicas. Actualmente es la directora ejecutiva de la Fundación Omar Dengo.
  • Nicholas George Carr es un escritor estadounidense que ha publicado libros y artículos sobre tecnología, negocios y cultura.
APORTAR en GVT Noticias
A %d blogueros les gusta esto: