Reflexiones: se nos va un año duro e intenso. 365 días que realmente parecieron más. Por la situación social, por la violencia que quisieron imponernos para desunirnos (aún más).

Por transitar calles repletas de odio, pero que no pudieron acabar con la esperanza.

Por haber perdido muchos derechos en poco tiempo y soportar esperando un mañana mejor. “Un segundo semestres” que no solo nunca llegó sino que fue una vil mentira para entreguemos nuestra soberanía. Por haber vivido el último de año de ese nefasto gobierno que fue el del innombrable.

Y lo llamo así porque es mejor ni invocar su nombre. Trae mala suerte, sino preguntele al Flamengo…al G20, a 4 años de gestión en nuestro país. La incompetencia sumada al mote de “mufa” no parecen ser una combinación adecuada a la hora de gobernar un país. Sin embargo, ya esta…se fueron. Dejaron un desastre pero se fueron.

Ahora hay que empezar a construir sobre esas ruinas de nuevo. Y hay que hacerlo con esperanzas, con ganas, entre tod@s y sobretodo con amor a la patria.

De corazón deseo que 2020 sea un año donde lleguemos al consenso,la tolerancia. Entendamos que pensar distinto no significa que el otro debe deaaparecer. Que acabemos con esa porquería de discurso que se fomento desde el Estado sin Estado.

Deseo que vivamos mejor, que emepecemos progresar para que alcancemos la prosperidad a nivel individual y social.

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