Pandemia saga

Reflexiones en tiempo de pandemia por el Dr. Guillermo Tonelli Cejas. Palabras de la experiencia y la historia personal. Saga, PARTE III.

Pandemia, tenebroso significado expresa y ramificadas consecuencias desata.

En sus informes, la televisión nos muestra la vida en manada. Cientos de personas caminando, transportándose en automóviles, colectivos, trenes y cualquier otra forma de movilidad. Es la sociedad que hemos conformado a través de los milenios de existencia para sobrevivir, mejorar nuestra calidad de vida y obtener bien estar.

Somos así y por eso somos la especie predominante. Hemos sabido neutralizar nuestros depredadores naturales; no hemos logrado eliminarlos, quizás nunca podamos hacerlo, pero convivimos con ventajas sobre ellos.

Hemos modificado nuestro hábitat usando la energía escondida en la naturaleza y lentamente pero sin pausa vamos contaminando nuestros cielos, mares y suelos.

Dentro de nuestra fortaleza anida, nuestra debilidad; allí donde herimos la naturaleza, ella nos responderá con una acción del mismo tenor pero de sentido opuesto.

Hace más de un siglo que nuestros científicos descubrieron una propiedad biológica: la mutación. Muy lenta para los seres multicelulares, bastante rápida para los unicelulares, rápida para los virus.

Allí guarda la naturaleza su inmutable permanencia y su objetivo final, mantener los equilibrios. Desde esa trastienda emergió este virus.

Los individuos de nuestra sociedad están preparados para una lucha cuerpo a cuerpo por la supervivencia, desconocen las reglas para enfrentar enemigos invisibles.

Allí anidan nuestras controversias y debilidades. Solamente unos pocos seres humanos están preparados para dar batalla: Los médicos y deben salvarnos de a uno, a todos o a la mayoría posible. Nosotros, los demás; tenemos nuestra inteligencia y cultura para defendernos.

Sí, hacemos caso a los que saben, tomamos como prioritarios sus consejos y le privamos al virus las células que lo conciben ser vivo, ganaremos.

Un viejo sanitarista solía expresar en una metáfora simbólica aunque suene vanal: “Para la salud, no hay nada mejor que estar sano”

No nos confundamos, no nos confundan: El único culpable de esta pandemia, es el virus.

Quédate en casa. Lávate las manos. Protégete con tapabocas. Si vos no compartís tu vida con el virus, el virus se muere.

Por Dr. Guillermo Tonelli Cejas

Foto: cromaconceptovisual

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