Reflexiones, Justicia,

#Reflexiones sobre un gobierno de 4 años de alegría para pocos, de acciones alejadas de las necesidades de nuestra querida Argentina.

Primero nos dijeron que iba a llegar una “lluvia de inversiones”, que no iban a ir al FMI, que no íbamos a perder nada de lo que teníamos, que la luz estaba al final del camino por culpa “de la pesada herencia”.

Luego nos dijeron que lo peor ya pasó (2016), después nos dijeron que lo peor ya pasó (2017), y en -2018- nos dijeron -nuevamente- que lo peor ya pasó. Durante más de 1000 días se la pasaron hablando del gobierno anterior, sin ver hechos concretos, ni acciones.

Desmantelaron el Ministerio de Salud y perdimos los remedios. Nos dijeron que iban a industrializar el país y cierran cerca de 1000 pymes por día. Nos dijeron que era culpa del gobierno anterior. Devaluaron la moneda en un 450% y perdimos más del 50% del salario real, pero nos dijeron que era por nuestro bien, que “el gobierno anterior” (otra vez) era el responsable. Durante 4 años vimos a CFK en las tapas de Clarín y La Nación, con notas críticas…pero los periodistas que tanto querían preguntar bien que se hicieron los zotas durante todo el mandato. Macri no tuvo ni una sola tapa crítica.

Solo faltaba que cambiasen sus colores de fondo… como lo hizo TN y América apenas asumió “El Mauri”. En menos de 4 años, crearon casi 2.000.000 de pobres nuevos (y el 50% de los niños del país son pobres) y los medios publicaban noticias como “los beneficios de quedarse sin trabajo”, “la moda de buscar en la basura”.

Deuda de la Alegría

Nos hablaban del miedo de convertirnos en Venezuela. Sentaron a un perro en el sillón presidencial. Le pidieron perdón a España por independizarnos. Las inversiones nunca llegaron, el desempleo crece, la pobreza también…y la deuda tomada es por 100 años. Una de las deudas.

La otra alegría de deuda, la que tomaron con el FMI, es la más grande de la historia y significa el 61% de la deuda total del mundo entero con la entidad usurera. Y sabés qué: lo peor todavía no pasa porque ahora, vamos a tener que pagar la deuda. Una que tomaron para pagar la fiesta de unos pocos.

La de la “timba financiera” y los intereses de deuda que ellos mismos tomaron. Como lo hicieron en los 90´s, como lo hizo la última dictadura militar. Si hasta los apellidos se repiten.

Porque no hicieron nada, simplemente: repitieron la formula. No sé usted, pero yo estoy cansado de escuchar al presidente y sus chistes guionados para evitar hablar de la realidad. Pensá un poquito en agosto y octubre, puede que te estén tomando de pelotud@. ¿Querés esta alegría para pocos o volvemos a pensar en nosotros?

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